Inicio Destacados MCM emula el mesianismo que en su momento encumbró a Hugo Chávez

MCM emula el mesianismo que en su momento encumbró a Hugo Chávez

 

El fenómeno sociopolítico venezolano actual encuentra en la tesis de Ernesto Laclau una poderosa clave de lectura, pues la figura de María Corina Machado ha dejado de ser la de una simple dirigente de partido para convertirse en el significante vacío que articula la enorme cadena de demandas insatisfechas de un país exhausto. Tras años de colapso económico, separación familiar y frustración frente a las negociaciones fallidas de la oposición tradicional, Machado logró condensar el descontento popular y transformar una masa heterogénea de reclamos en una fuerza antagónica unificada contra la cúpula gobernante, alzando la narrativa de «hasta el final» como un mandato moral que trasciende la política institucional ordinaria.

En este entramado surge el papel medular que ella juega en el acontecer venezolano, posicionándose como el eje de gravedad de la fe colectiva y encarnando la promesa de una ruptura total, pero es precisamente allí donde emergen las similitudes peligrosas con el mesianismo que en su momento encumbró a Hugo Chávez. Aunque sus proyectos ideológicos y modelos económicos se encuentren en polos opuestos, la estructura del fenómeno sociológico resulta alarmantemente análoga, ya que ambos liderazgos florecieron sobre las ruinas de la confianza en los partidos tradicionales y construyeron una dinámica de devoción donde la causa nacional se confunde con la persona, alimentando la peligrosa necesidad de «venderse» como la única salvadora o libertadora capaz de resolver una crisis sistémica.

Este afán por la inmortalización y por asumir la encarnación misma de la nación mediante figuras providenciales no es exclusivo del escenario latinoamericano, pues se observa un patrón equivalente en el presidente norteamericano Donald Trump, cuya lógica de poder busca constantemente subordinar la institucionalidad a su impronta personal. Desde la rebautización arbitraria de instituciones y espacios geográficos —como sus propuestas e impulsos por renombrar grandes masas de agua como el Océano Atlántico o el Pacífico—, Trump apela a esa misma pulsión mesiánica donde la historia no se construye a través de consensos ni contrapesos democráticos, sino mediante el culto a la personalidad de un líder que se concibe a sí mismo como el único insustituible.

Precisamente, esta desmedida proyección de personalidad es lo que le termina jugando en contra a Machado ante la figura de Trump, quien concibe y deja claro en cada oportunidad que el único «salvador» real y definitivo de Venezuela es él mismo. Así, los adeptos de la señora Machado le hacen un flaco favor cada vez que salen a las calles a protestar y a exigir unas elecciones donde la única ungida para asumir la Presidencia sea ella, olvidando por completo que quien tiene el sartén por el mango en el tablero internacional es otro, manejando los tiempos a su entero antojo y conveniencia bajo el argumento de respetar estrictamente los lapsos y preceptos establecidos en la Constitución. Ante este escenario cabe preguntarse con agudeza si es que acaso ahora no resulta válido o conveniente respetar las instituciones y lo consagrado en la Carta Magna, cuando era precisamente el restablecimiento de ese marco constitucional uno de los motivos centrales y banderas fundamentales que pregonaba María Corina.

La única que sabe que juega con tiempo en contra es ella.

Reparación… El ingreso petrolero no puede ser solo dirigido a infraestructura, pues hay algo que también es urgente y obligatorio por parte del Estado en esta fase de reconocimiento de errores, y me refiero a resarcir a las víctimas de procedimientos judiciales viciados y a aquellos presos políticos que jamás enfrentaron un juicio justo pero padecieron tratos crueles, torturas y vejaciones bajo la custodia estatal. Asfaltar calles o reparar puentes es indispensable, pero reconstruir el tejido moral e institucional de una nación exige saldar la deuda histórica con quienes sufrieron la arbitrariedad de un sistema de justicia instrumentalizado.

Esta obligación encuentra sustento en sólidos instrumentos de derecho internacional de los que Venezuela es signataria, donde el artículo 14.6 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el artículo 14 de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes establecen de forma categórica el derecho inalienable de las víctimas a una indemnización justa y adecuada. A nivel regional, aunque existan tensiones diplomáticas, los estándares de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos fijan que el Estado debe reparar de manera integral todo daño derivado de privaciones ilegítimas de libertad, mientras que en el ámbito interno el propio artículo 30 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en conjunto con la Ley de la Comisión para la Garantía de Justicia y Reparación de las Víctimas de Delitos contra los Derechos Humanos, impone al Ejecutivo la obligación inexcusable de resarcir económicamente los daños sufridos por abusos de poder.

Es preciso entender que un cheque o un fondo de reparación no elimina el sufrimiento ni el desgaste emocional que deja la cárcel injusta, así como tampoco borra las imborrables secuelas psicológicas, físicas, morales y familiares que causa la tortura. Sin embargo, la creación de este fondo estatal no busca ponerle precio al dolor, sino otorgar a las víctimas una base material digna que les permita cubrir tratamientos médicos indispensables, estabilizar su entorno golpeado por la persecución y darles la posibilidad real de comenzar a reconstruirse.

Transporte… Moverse en Maracaibo se ha convertido en un calvario cotidiano. El usuario del transporte público enfrenta el abuso diario de choferes que aumentan los pasajes de forma arbitraria, escudándose en frases desafiantes como «si no le gusta se baja» o argumentando que «si la Alcaldía cobra en euros, nosotros vamos a cobrar en medio euro». Ante esta anarquía, la ciudad exige que el alcalde Giancarlo Di Martino se ponga los pantalones largos y actúe decididamente a través del IMTCUMA. ¿O es que acaso existe un acuerdo bajo la mesa que justifica la indiferencia institucional?

Además, en un contexto donde las sanciones internacionales se han ido relajando, resulta imperdonable la falta de voluntad para reactivar la flota de autobuses Yutong abandonados. Es urgente dejar de romantizar los obsoletos «carros por puesto», los cuales jamás representarán una solución real de movilidad masiva para una gran metrópoli. Maracaibo merece un sistema digno, moderno y supervisado.

Mafias…El caos económico en el centro de Maracaibo evidencia una alarmante falta de voluntad política para enfrentar a las mafias que imponen sus propias reglas en el mercado Las Pulgas o Las Playitas, por solo mencionar los más grandes. Mientras la tasa del dólar paralelo se dispara entre los 1.200 y 1.300 bolívares, los comerciantes rechazan impunemente los billetes de baja denominación bajo la insólita excusa de que «hacen mucho bulto». Para colmo, la mercancía de contrabando circula abiertamente y llega a los tramos escoltada por efectivos militares y funcionarios policiales, transformando la autoridad en complicidad.

Esta realidad descarada obliga a preguntarse: ¿tan profundos y poderosos son los tentáculos de estas organizaciones criminales que los tres niveles de gobierno prefieren hacerse los ciegos, sordos y mudos? El silencio oficial ante la distorsión cambiaria y la corrupción no es neutralidad, sino una omisión deliberada que asfixia el bolsillo del marabino común. La permisividad institucional en Las Pulgas solo confirma la urgente necesidad de restituir el orden fiscal y la legalidad. ¿Veremos acciones concretas por parte de las autoridades?

Tips…El Gatillo del Pueblo por Arnaldo «Moñoño» Piña… Maracaibo: Bastante trabajo va a tener Joemel Robles al frente del Sedegas, así como hizo con limpiar  la ciudad, va a tener que reparar la red doméstica y asfaltar bastantes calles de Maracaibo que desde hace años no se les ha hecho ni un “bañito de María”… Política: Hay varios alcaldes que no están bien evaluados, me comentan que ni como candidatos van, Luis Caldera tiene que apretarles las orejas, en nada ayudan estos alcaldes, la próxima semana diremos algunos nombres… Sucre: Yonys González es uno de los alcaldes mejor evaluados en la región, buena gestión, capacidad de respuesta y honestidad comprobada… Padilla: Este municipio debería depender de Mara otra vez, están a la deriva, el capitán de la nave se quedó dormido…

Que Dios nos permita volver a ser la Venezuela de todos…nos leemos la semana que viene, donde estaremos mostrando a todos, ¡Sin Máscaras!

El Pepazo

Fuente original: Diario Digital El Pepazo https://elpepazo.com

https://elpepazo.com/mcm-emula-el-mesianismo-que-en-su-momento-encumbro-a-hugo-chavez/?fsp_sid=85260