La mañana de este viernes 24 de abril de 2026, la tranquilidad de Cali se vio interrumpida por una fuerte explosión en las inmediaciones del Cantón Militar Pichincha. Según los reportes oficiales, un sujeto abandonó una buseta cargada con explosivos frente a la unidad militar para luego huir en una motocicleta.
Desde el vehículo se lanzaron dos cilindros: uno impactó dentro del batallón sin estallar, mientras que el otro detonó dentro de la buseta, provocando un incendio voraz.

Pese a la magnitud del estruendo, el alcalde Alejandro Eder confirmó que no se registraron heridos ni víctimas fatales. El Ejército Nacional atribuyó el ataque al grupo armado residual Jaime Martínez, calificándolo como un acto terrorista que puso en grave riesgo a la población civil. Como respuesta inmediata, las autoridades activaron un «plan candado» y ofrecieron una recompensa de hasta 50 millones de pesos por información que conduzca a los responsables.

Debido a la emergencia, se ordenaron cierres preventivos en estaciones de Policía, el comando de la calle 21 y la Base Aérea Marco Fidel Suárez, lo que ha generado congestiones vehiculares en diversos sectores. En este momento, unidades antiexplosivos continúan trabajando en la zona para asegurar los elementos no detonados y restablecer el orden público en la capital del Valle.











